miércoles, 9 de noviembre de 2016

SEÑOR TEN PIEDAD DE MÍ, ME FALTAN FUERZAS (Salmo 6)



Señor, no me reprendas por tu enojo
ni me castigues por tu indignación.
Ten piedad de mí, porque me faltan las fuerzas;
sáname, porque mis huesos se estremecen.
Mi alma está atormentada,
y tú, Señor, ¿hasta cuándo...?
Vuélvete, Señor, rescata mi vida,
sálvame por tu misericordia,
porque en la Muerte nadie se acuerda de ti,
¿y quién podrá alabarte en el Abismo?
Estoy agotado de tanto gemir:
cada noche empapo mi lecho con llanto,
inundo de lágrimas mi cama.
Mis ojos están extenuados por el pesar
y envejecidos a causa de la opresión.
Apártense de mí todos los malvados,
porque el Señor ha oído mis sollozos.
El Señor ha escuchado mi súplica,
el Señor ha aceptado mi plegaria.
¡Que caiga sobre mis enemigos
la confusión y el terror,
y en un instante retrocedan avergonzados!

martes, 8 de noviembre de 2016

COMO LLEGAR A SER FELIZ (Reflexiones)


Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro. A partir de aquel instante comenzó a buscarla. Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.
En un recodo del camino vió un letrero que decía : "Le quedan dos meses de vida"
Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida se dijo: " Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean".
Y aquel buscador infatigable de la felicidad, sólo al final de sus días, encontró que en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.
Comprendió que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo y aceptarse así como se es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar; tener razones para vivir y esperar y también razones para morir y descansar. Entendió que la felicidad brota en el corazón, con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión. Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar; que está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla hay que gozar de paz interior. Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de felicidad y que sólo Dios es la fuente suprema de la alegría, por ser ÉL: amor, bondad, reconciliación, perdón y donación total. Y en su mente recordó aquella sentencia que dice:"Cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuanto sufrimos por lo mucho que anhelamos".
WEB CATOLICO DE JAVIER


lunes, 7 de noviembre de 2016

6 PASOS PARA CRECER EN LA UNIÓN CON DIOS

El Papa Benedicto XVI nos ha animado a profundizar en nuestra vida de oración mediante el uso de un método clásico la "Lectio Divina". El Pontífice retirado exhortó fuertemente a los seguidores de Cristo a que utilicen la Palabra de Dios como un terreno fértil para ahondar en las profundidades de la oración.
Nuestra intención en este breve artículo es ofrecer los pasos que el Papa emérito sugiere y dar un toque más para motivarnos a no cansarnos en crecer en nuestra unión con Dios a través de una vida de oración más profunda.
La oración no tiene límites, dado que la oración es la unión con un Dios eterno e infinito. Estos son los pasos a seguir

1.- Lectura

Tome en sus manos el texto que ha elegido para meditar, a continuación léalo. Sin embargo, antes de comenzar a leer, invite al Espíritu Santo, conocido como el Maestro Interior, para que le ayude en la oración. Entonces, haga suya la oración del joven Samuel:
"Habla Señor, que tu siervo escucha"
Qué gran privilegio el tuyo, que Dios quiere ahora hablar a tu corazón.

2.- Meditación

Ahora queremos aplicar el uso de nuestra memoria y tratar de comprender lo que Dios está tratando de decirnos a través del texto escogido.
Alégrate en el hecho de que Dios en este momento tiene un mensaje especial que Él quiere comunicarte a través de esta lectura y meditación.
Estar abiertos a Dios; pensar y orar. Ser lo suficientemente valiente para pedir al Señor:
"Señor Dios, exactamente ¿cuál es el mensaje que quieres comunicar a mi corazón y a mi vida en este momento?"
¡El Espíritu Santo te escuchará y te responderá!

3.- Contemplación

Ahora utiliza otra facultad mental de la cual Dios te ha dotado y esa es el uso de ¡tu imaginación!
Todos tenemos una imaginación: tal vez una imaginación muy viva. Sin embargo, la imaginación es como una espada de doble filo; que puede ser utilizado para el bien o para el mal. Para mal, como cuando una persona casada, puede pasar el día soñando con una amiga del pasado, comprometiéndose así en el adulterio de la mente, lo que lleva al adulterio del corazón.
La imaginación usada para bien, podría ser como imaginar que estás caminando al lado del Buen Pastor (Salmo 23 / Juan 10) y contemplando la mirada amorosa del buen pastor mirando a sus ojos, escuchando Su voz suave y tranquilizadora, y experimentando su fuerte, pero amante abrazo alrededor de tu hombro cansado.
En resumen, nuestra imaginación debe ser entrenada para la búsqueda del bien

4.- Oración

Ahora hemos llegado al corazón mismo de la esencia y el propósito de la Lectio Divina y a la oración misma: ¡LA ORACIÓN!
Cuando la mente o la imaginación enciende una idea que desciende al corazón, es el momento de abrirse en la oración. Esto significa: abrir ahora tu corazón y hablar con el Señor en la forma más sencilla, confiada y de manera íntima.
Nuestro Señor es un Dios grande, pero nunca está demasiado ocupado para nosotros y siempre está listo y dispuesto a escucharnos cada vez que decidimos hablar con Él. Esta conversación con el Señor puede ser de unos pocos minutos, una media hora, una hora... Cualquiera que sea el tiempo que el buen Dios te inspire en lo más profundo de tu corazón.

5.- Acción

La oración auténtica debe ser llevada a la realidad de nuestras vidas. La Doctora de la oración, Santa Teresa de Ávila, hizo esta aguda observación:
"La prueba de fuego para demostrar que la oración es, en efecto auténtica, es por la manifestación de cómo la oración ha afectado a nuestras vidas"
Jesús mismo nos recuerda lo que podemos decir al árbol por sus frutos. Un buen árbol da buenos frutos; un árbol malo traerá frutos malos. Una persona que está rogando verdad con sinceridad, honestidad, rectitud de intención y amor a Dios, producirá frutos o virtudes en su vida. En el árbol de su vida va a florecer y prosperar lo siguiente: la fe, la esperanza, el amor, la humildad, la pureza, la mansedumbre, la paciencia, la obediencia, el autocontrol, la mortificación, y la fortaleza.
Nuestra Señora es nuestro ejemplo en todo momento. En la Anunciación contemplamos a María en la oración como contemplativa. En la Visitación, después de que María termina su oración, ella se apresura a llevar los frutos de su oración en el servicio a su prima Isabel.
Que el ejemplo de la Virgen nos motiven a ser contemplativos en acción.

6.- Transformación

De hecho, si nuestra Lectio Divina es verdadera, auténtica, algo real, entonces allí habrá una transformación gradual en nuestra vida diaria.
Hay un dicho muy famoso que dice: "Dime con quién andas y te diré quién eres" Otro de esos proverbios oportunos clavados en las paredes de las casas: "Las aves de la manada permanecen juntas".
Nuestro objetivo debería ser la implementación de las palabras del gran Apóstol San Pablo:
"Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí".
Este es el objetivo final de la Lectio Divina y toda auténtica oración: la imitación de Jesucristo, siguiendo sus huellas, y transformándonos en su misma esencia y ser.
¿Qué estas esperando? ¿Por qué no empezar hoy tu propia Lectio Divina? Elije tu texto, lee, medita, contempla, ora, vive y deja que Dios, a través de la acción del Espíritu Santo te transforme en el santo que Dios quiere que seas.



viernes, 4 de noviembre de 2016

ACLAMEMOS CON MÚSICA AL SEÑOR! (Salmo 94)


¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva!
¡Lleguemos hasta él dándole gracias,
aclamemos con música al Señor!
Porque el Señor es un Dios grande,
el soberano de todos los dioses:
en su mano están los abismos de la tierra,
y son suyas las cumbres de las montañas;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
y la tierra firme, que formaron sus manos.
¡Entren, inclinémonos para adorarlo!
¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó!
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros, el pueblo que él apacienta,
las ovejas conducidas por su mano.


jueves, 3 de noviembre de 2016

ELLA NO SABE QUIÉN SOY YO, PERO YO SÉ MUY BIEN QUIÉN ES ELLA".


Un hombre de edad avanzada vino a la clínica donde yo trabajo para hacerse curar una herida en la mano.

Tenía bastante prisa, y mientras se curaba le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer. Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí.

Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado. Mientras acababa de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana.

No, me dijo. Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.

Entonces le pregunté extrañado:

Y si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas? Me sonrió y dándome una palmadita en la mano me dijo: "Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella".

Tuve que contenerme las lágrimas mientras salía y pensé:

"El verdadero amor no se reduce a lo físico ni a lo romántico. El verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es"

miércoles, 2 de noviembre de 2016

¡CONFÍA EN EL SEÑOR TU DIOS! DEJA EL MIEDO Y LUCHA CON VALENTIA.(Salmo 41)


Hoy más que nunca, los cristianos debemos convencernos de que no podemos ser cobardes, ni miedosos. Tenemos que dar la batalla hasta que exhalemos nuestro último aliento. Tenemos que ser personas capaces de enfrentar la prueba y de vencerla, para eso, Dios nos ha dotado a cada uno con talentos y capacidades especiales.
Cada uno de nosotros tiene la fuerza y el poder, dado por Dios, para vencer todas las dificultades.
Tenemos que esforzarnos por vencer ese problema y esa situación que nos está dañando. Piensa: si muchos han logrado salir adelante, ¡tú también lo puedes lograr! solo basta creer en lo que Dios puede hacer en tu vida. Toma las riendas de tu vida en este momento, aprovecha las oportunidades que Dios te ha dado. ¡Aférrate a su amor!
¡Confía en el Señor tu Dios! Ya deja atrás esos miedos y atrévete con valentía a luchar contra esos sentimientos que quieren abatirte y hacerte sentir que no vales nada.
¡No te dejes! ¡ERES UN HIJO DE DIOS! Todos los esfuerzos que hagas en el poderoso Nombre de Jesús tendrán sus frutos de un momento a otro.
Tu Dios es poderoso, grande y lleno de amor. Él puede hacer de lo imposible algo posible. Pídele a Dios en este instante que actúe en tu vida y en tu familia. Pídele que cambie tus amarguras y dificultades en alegrías y oportunidades.

            Oración para desprenderte de todo miedo:

Señor, sé luz en mi mente, paz en mi corazón, sabiduría en mis decisiones, amor en mis relaciones. Te necesito, sólo Tú eres capaz de calmar mis penas. Sólo en Ti tengo depositada mi esperanza, sólo en Ti podré encontrar un lugar donde protegerme y así no darle lugar al miedo y a las distintas formas del mal.
Muchos miedos son los que me atacan a diario. Por eso, hoy, reconozco ante Ti que estoy plagado de miserias, y acudo a Ti como mi amigo y mi hermano, para que me llenes de tu alegría y tu gozo, para que renueves esa fuerza esperanzadora que levanta del suelo a todos quienes confiados a Ti buscan ayuda
Señor mío, Tú conoces que todos los vacíos de mi ser, ellos sólo pueden ser llenados por tu gracia y tu presencia. Mis miedos, mis preocupaciones, mis dolores, mis confusiones, sólo pueden encontrar soluciones y sanación en Ti. Sé que con tu ayuda podré superar todos esos miedos que no me dejan avanzar.
Muéveme con tu Santo Espíritu. Tú me acompañas y me das valor para enfrentar esas circunstancias que ponen a temblar mis rodillas. Me mantengo fiel a Ti, porque estoy seguro que no me vas a fallar. Toma mi vida Señor, toma mi mente y mi corazón y hazme un fiel discípulo de tu amor.
Tú me das la certeza de una esperanza tranquila y llena de gozo cuando, en muchas ocasiones en tu Evangelio, dices "No teman". Quien cree en Ti jamás quedará defraudado y no habrá temor alguno que haga tambalear su fe.
Quiero dejar que te acerques siempre a mí, vivir en comunióncontigo toda mi vida, que mis faltas jamás me separen de tu amor porque siempre busco tu perdón. Todo miedo que hay dentro de mí se desvanece cuando te acepto y mi boca dice confiado: "Creo en Ti, Señor mío".
Toca mi corazón, sánalo, libéralo del miedo y de las situaciones adversas que lo hacen poner inquieto. Eres mi fortaleza y estoy seguro de que tu amor y tu misericordia no se apartan de mi espíritu.
Confío en tu promesa fiel, confío en tu Palabra que me conforta. Quiero que también a mí me digas esas palabras de esperanzas que le pronunciaste a Josué "No tengas miedo ni te acobartes, porque Yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas." (v 1,9)
Sopla Señor mío, sopla fuerte, sopla las bendiciones sobre mí que traen consigo tu Espíritu Santo para que me ayudes a creer y a dar un verdadero testimonio de tu amor al mundo, sin temores, sin miedos.
Muéveme, Jesús mío, con tu Santo Espíritu, que me acompañe siempre en todos mis retos y en aquellos momentos de desolación y de flaquezas que a veces siento que me tumban al piso y me hacen incapaz de continuar la lucha por ser cada día mejor.
Dame la fuerza y tu poder para vencer los miedos y estar libre de angustias. Guía mi corazón y mi mente con el Espíritu Santo, esa presencia poderosa contenida en tus tres divinas personas que ilumina nuestras vidas y nos hace ser personas decididas y valientes en la fe.
Te amo Jesús, y confío en que en este momento, Tú estás rompiendo con todas esas cadenas que me tienen atado a la desesperanza, y aunque camine por sendas oscuras, ya no vacilare ni temeré, porque tu fuerza y tu poder están conmigo y me infundes confianza. 

Amén


martes, 1 de noviembre de 2016

ALEGRARME Y REGOCIJARME EN TI, CANTAR TU NOMBRE ALTÍSIMO.(Salmo 9)

Te doy gracias, Señor, de todo corazón
y proclamaré todas tus maravillas.
Quiero alegrarme y regocijarme en ti,
y cantar himnos a tu Nombre, Altísimo.
Cuando retrocedían mis enemigos,
tropezaron y perecieron delante de ti,
porque tú defendiste mi derecho y mi causa,
sentándote en el trono como justo Juez.
Escarmentaste a las naciones,
destruiste a los impíos
y borraste sus nombres para siempre;
desapareció el enemigo: es una ruina irreparable;
arrasaste las ciudades, y se perdió hasta su recuerdo.
Pero el Señor reina eternamente
y establece su trono para el juicio:
él gobierna al mundo con justicia
y juzga con rectitud a las naciones.
El Señor es un baluarte para el oprimido,
un baluarte en los momentos de peligro.
¡Confíen en ti los que veneran tu Nombre,
porque tú no abandonas a los que te buscan!
Canten al Señor, que reina en Sión,
proclamen entre los pueblos sus proezas.
Porque él pide cuenta de la sangre,
se acuerda de los pobres y no olvida su clamor.
El Señor se apiadó de mí, contempló mi aflicción;
me tomó y me alzó de las puertas de la Muerte,
para que pudiera proclamar sus alabanzas
y alegrarme por su victoria en las puertas de Sión